La victoria de los fofos, por ernesto alegre

Es un total contrasentido pretender una constante creatividad: si la creatividad se torna algo continuo y uniforme -como lo debe ser la constancia para serlo-, dejaría de ser creatividad. Pero tan cierto como esto, lo es el hecho de la absoluta necesidad de alcanzar una presencia menos esporádica de creatividad.

Esta es una serie de 6 íconos para representar los 6 tipos de tropos creativos del framework Bypass Bazaar: figuras de la escasez, de la hibridación, de filtro, de iteración, de emancipación y de la alienación.

Eso que usted sabe, ¿lo hizo o lo tomó prestado?, por ernesto alegre

Simplificando animalescamente -y la verdad es que no sé si los animales simplifican-, hay dos formas de saber cosas: recibiendo ese conocimiento de alguien que ya lo tenga, o generándolo uno mismo. Al final terminamos sabiendo algo por alguno de estos caminos, pero veremos que ni de lejos son parecidos.

La locura de la inspiración, por ernesto alegre
Me sorprendería muchísimo que hoy, ante la declaración de una enfermedad, el enfermo inteligente -señalo de nuevo: inteligente– le ofreciera un sacrificio a Asclepio, el dios griego de la medicina.
Lo más probable es que esta persona recurra a un médico.

Segunda edición del juego creativo de definir una palabra con otra. Más información de su objeto en la primera edición de palabras de palabras.

palabras de palabras, por ernesto alegre

La idea que no cabe, por ernesto alegre

Es algo sabido, y realmente no aporto mucho al decirlo: hay ideas que encajan, ideas que no, ideas que se quedan cortas e ideas que se hacen a medida.

Estos no son por supuesto todos los tipos de ideas que se pueden construir; sólo algunas categorías que las tipifican en relación al contexto en el que se pretende hacerlas vivir.

Y están también las ideas que no caben, que vendrían a ser primas de las que no encajan, pero que no tienen vocación de patito feo o de oveja negra como éstas, sino más bien de presidentes de otra nación, de regentes de un espacio diferente.

Ante estas ideas, uno debe ser consciente de que lo que le espera no es sólo exponerla de forma clara, sino embaldosar primero el suelo donde piensa apoyarla, porque de no hacerlo, ésta correrá el riesgo de hundirse.

La idea que no cabe, es hija de la imaginación y no de la creatividad, y no puede ser juzgada -porque no puede ser pensada- desde la cabeza que representa la pequeña habitación incapaz de darle domicilio.

Las cosas que hacía Hendrix con su guitarra, el tamaño del éxito de los Beatles, la estructura en red y el primer símbolo de una cosa, fueron cada uno en su momento, ideas que no cupieron…

 

canon y disrupción - ernesto alegre

El avance* no está en el canon, tanto como el subir la escalera no está en los escalones ni en el pasamanos. El avance está en la imaginación de la noción de “arriba”, en el talento y el coraje de subir.

Las ideas son como los profilácticos en al menos cuatro aspectos:

1. Se tiene una -si son más mejor, por las dudas-, se usa y se tira.

Muy deprimente tener que usar un mismo dispositivo de estos dos veces.

2. Tienen siempre un propósito; puede éste ser bastante universal, pero siempre existe el propósito.

3. Las hay de todo tipo de calidades: tener una idea no significa tener una buena idea (muchas se pinchan al considerarlas en serio).

4. La mejor idea es aquella que logra su propósito sin ser percibida…

 

El techo no es la creatividad más extrema; ese es el piso. El techo es la imaginación más aberrante…

Sobretodo las dos primeras operaciones descriptas gráficamente aquí arriba, forman parte de la realidad de los creativos. Si consideramos a una idea como a una conexión entre cosas, cuanto más distantes y ajenas esas cosas, más sorprendente y novedosa resultará su conexión.

En cierta forma, la cultura se asemeja a una carrera de postas donde generaciones previas entregan todos sus logros a aquellas que las suceden.

Esto lo hacen vía la permanente repetición y circulación de lo objetos culturales: se ven, se escuchan y se aprenden una y otra vez los mismos contenidos en millones de piezas teatrales, del cine, televisivas, literarias, gráficas, plásticas, musicales, interactivas, sociales.

Las palabras hablan con palabras.

De esta manera, cada palabra puede decir muchas cosas, pero siempre algo con mayor peso, lo que representa su esencia.

Es un buen ejercicio creativo definir una palabra con otra; nos permite tocar aquello que está en su centro vital, aquello que de estar ausente, la vaciaría de significado.

El nombre de la palabra muerte, es muerte, pero ella nos dice: “soledad”.

Aquí, lo que nos dicen algunas parabras comunes…

 

Hace mucho, mucho tiempo, yo estudié Diseño en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires.

En su momento mantuve una relación de amor-odio que signó mi paso por la facultad como alumno. Amor porque en mi opinión la UBA ofrecía la mejor y más sólida oferta educativa para esta disciplina -opinión que se ha visto reforzada con el paso de los años- y odio porque algunas cátedras y algunos docentes que conocí no tenían -desde mi intransigente visión de aquel entonces- el nivel suficiente para estar en esas posiciones que ocupaban (recuerdo haber preguntado en el segundo año de Morfología de qué forma podía medir la distorsión de nuestra visión -eso que hace que veamos que las vías del tren se unen en la lejanía cuando en realidad no sucede- para poder jugar con esa variable, y no obtener respuesta de cinco docentes, incluida la jefa de cátedra).

Es habitual confundir creatividad con imaginación, términos muchas veces considerados sinónimos.

La creatividad es el acto de conectar de forma alternativa cosas ya inventadas, cosas existentes en el momento del acto creativo.

La imaginación, a diferencia de la primera, lo que hace es inventar cosas que no existen y que más tarde podrán ser utilizadas o no como elementos por la creatividad.

lo feo como aire fresco - ernesto alegre

Existe una forma muy común de percibir la realidad y esa es la de conceptualizar a los procesos como “cíclicos”. tal vez inspirada en la observación de dinámicas que parecen repetirse una y otra vez tanto en nuestro propio ser como en aquello que nos rodea (luego de cada inhalación viene una exhalación y luego otra inhalación, luego de la época cálida viene la fría y de nuevo la cálida, el sol sale y luego de su desaparición nocturna vuelve a salir para volver a esconderse 24 hs. después…).

Muchas veces me encontré, como diseñador por ejemplo, en épocas de una muy alta producción y generación de material visual; material que he intentado cuidar en los detalles para que sea de una forma concreta y no de otra.

Lo que buscaba en cada uno de esos proyectos, era, básicamente que quedaran “bien”, que resultaran “lindos” a la vez que funcionales (significando “lindo” o “bien”en cada caso una cosa diferente y posiblemente desvinculadas de mi gusto personal). Y siempre luego de un intenso período de trabajo en donde recorro muchas direcciones de arte diferentes, muchos estilos distintos y apropiados para cada proyecto, me siento como saturado, como pasado de diseño.

Cuando me ocurre esto, cíclicamente recurro a “lo feo”, a fuentes en las que no abrevaría en momentos en que lo demandado es la belleza, y siempre siento que esa búsqueda de la fealdad es refrescante, es un baño de estéticas y de registros nuevos que muchas veces dejan profundas enseñanzas de muy variados tipos.

Es algo así como una actitud análoga a la del ludópata que íntimamente busca perder; es una búsqueda despreocupada de colores, formas, combinaciones tácticas de elementos que uno pretende desde el principio que “salgan mal”; y la sorpresa de hallar algo bello o nuevo o fresco dentro de esa fealdad es muy fuerte y tonificante.

La fealdad es en cierta forma belleza no consensuada, y no pocas veces siento y hasta compruebo que la belleza misma observa a la fealdad para imitarla y rejuvenecer…

15 insights creativos sobre la cara BatHabit, unheralded insights
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