Por qué sí y por qué no una banda, por Sir Alexander Percy Blake

Tocar en una banda es una cosa muy buena. Si pensamos que una banda está a la misma distancia de un músico solista que un sólo diseñador de un estudio conformado por varios, resulta evidente que -desde una óptica social- una sociedad creativa es más poderosa por su diversidad que una mentalidad productiva solitaria.

Lo underground y lo berreta, por Sir Alexander Percy Blake

Ser under es una cosa, y ser un berreta* es otra muy diferente. Al verdadero under le molesta que se lo meta en la segunda categoría, pero el berreta a veces busca el ropaje del primero para elevar su status: no es que lo que yo hago sea horroroso, soy “under” y eso “genera rechazo”. Esto no significa que ambas categorías sean autoexcluyentes; yo he visto muchas cosas que marcaban en los dos casilleros (infinidad de bandas, publicaciones, eventos, etc, que eran under y berretas, o simplemente una mierda sin más).

Se rompe, se desata, cae, por Sir Alexander Percy Blake

Es difícil comer frente a quien tiene hambre y no tiene qué llevarse a la boca.

Y es difícil vivir frente a quien murió, cuando la muerte aún deja el remolino de su brisa luego de pasar: da vergüenza seguir allí.

El monstruo compositor, por Sir Alexander Percy Blake

Lo único que pasaba era que su mente era un monstruo compositor, sin más propósito ni agenda que el ritmo y el efecto morfológico de aquello que componía.

Lo muy, por Sir Alexander Percy Blake

Al final no sé si es más idiota o más inteligente de lo que cabría esperar, porque en uno u otro caso lo es de forma exagerada.

Volver a tocar y la tela de araña, por sir alexander percy blake

Una tela de araña es una estructura compleja. No sólo lo es en términos morfológicos, sino de materiales, emplazamiento, oportunidad y funcionalidad. Es similar en todo esto a un guante de buena calidad; de hecho ambas son herramientas para asir cosas con elegancia.

Clarence Dolby, por Alexander Percy Blake

50 historias breves compuestas por Clarence Dolby con la asistencia de su cubo Rubik.

La vocación de Andrés, por Blithe Ernst y Sir Alexander Blake

¡Qué vocación la suya, Andrés! si bien no se ha profesionalizado, se nota que le apasiona quedar mal…

septiembre, por sir alexander percy blake

Septiembre en El Oeste, con El Idiota, El Modernista y La Luna Enferma, es la primera composición serial de Sir Alexander Percy Blake publicada por Bypass Bazaar para su colección serial pulps.

 

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literatura serial, por sir alexander percy blakeBreve introducción a la literatura serial, por Sir Alexander Percy Blake.

 

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El espectáculo gratuito, por Alexander Blake

Anoche soñé que estaba caminando por el barrio porteño de Devoto, cerca del colegio de sordomudos. Pasaba por una librería que en realidad no existe, compraba dos bolígrafos verdes diferentes (uno marca Bic y el otro desconocido), y a la hora de pagar doce pesos (tal el precio final), noto que sólo tenía en la mano poco más de tres. En ese momento recuerdo que durante el día había guardado un billete de diez euros en el bolsillo izquierdo de mi pantalón, por lo que meto la mano, lo saco y pago con él.

who is in jail? by sir alexander blake

I wonder who is in jail. I mean, who is dangerous enough to be incarcerated, isolated, singled out from the others.

Of course you have those who are “against the law”, or rather, “against the others”, not in terms of the system, society by itself, but against simple, common people. In this group you have killers, rappers, real criminals. But you will find out that there are good people in jail too, people behind goodness, supporting good causes. And I think the better the cause is, the bigger the social ethics is behind the “crime”, the more dangerous the criminal is considered.

Let’s us go back to the sixties, the seventies, even much earlier, when popular music was much more than just entertainment. Looking back on those times, we can figure out why so many musicians were locked up: because they was too dicey for the system. They thought about things, said things, did things that it was an unbalancing factor… And this is something really bad if your are in the conservative side, like the establishment. Popular music had something to say, something to do. It was fresh, it brought about loads of new and valuable things. Pointing out subjects like racism, social inequality and outrage, system abuses, general exploitation, all of this issues that are supposed to be invisible, in fact are disturbing, inconvenient. So, vexing, annoying people that never understood that is better to sing about love (and your girlfriend, moonlight, flowers, angels and birds) should be turned out.

Let me bring in this idea: the former place of the popular music, is now the place of more recent ways to hack the system. Right now, not one contemporary musician is in jail to say or propose something disruptive; Assange and Snowden are. And even better: men of the street involved in things like “15M”, “Occupy Wall Street” or the “Umbrella Revolution”. Music just gave up on this responsibility: too many tacky songs, too much elevator music, “Muzac philosophy”…

 

La música es propietaria de una forma dinámica, rítmica y única de iconicidad; expresa a la realidad en el tiempo, maneja volúmenes y masas invisibles, usando la paleta cromática del oído.

La música se parece a la realidad.

dentro, por ernesto alegre

El arte no sólo señala y orienta sobre un mapa dónde estamos; es también el diseño de dicho mapa.

Es decir que el arte demanda, como todo mapa, un relevo y una posterior reconstrucción del mundo.

Cuando uno establece contacto -vía una obra del tipo que sea- con el modelo de mundo que el artista presenta, logra entrar en ese mundo, en esa interpretación del mismo.

Ilustración cortesía de Ernesto Alegre

-Tenemos un pequeño problema -¿De qué se trata? -Estamos siendo percibidos como diferentes, distintos, pertenecientes a otro grupo, clase, lugar… -¿Esta sensación es ligera, cree usted? -Bueno, no precisamente; pienso que nos ven como marcianos -¿Y cree que es algo pasajero? -No me da esa impresión, más bien veo que crece orgánica y progresivamente con cierta velocidad -No entiendo el porqué de todo este contratiempo… -¿Se deberá a que realmente pertenecemos a otro grupo, clase y lugar?, ¿se deberá a que somos efectivamente marcianos? -Puede ser, no lo había pensado…

(Si su pregunta es “¿quiénes son estos que dialogan?”, la respuesta puede ser: dos curas, dos rabinos, dos imanes, dos políticos, dos CEOs o dos personas de marketing…)

 

diamantes, por Alexander Percy Blake

El orgasmo de Julia cuajó en tiras de terciopelo lentas, negras y largas.

El frío que sentía el pequeño Ricardo, cuajaba en diamantes que salían de su cuerpo y caían tintineando sobre el suelo, durísimos.

Todo esto parece tan raro, pero si me lavo la cabeza de palabras y me perfumo con ellas, es exactamente lo que veo.

La realidad me espera, está ahí, es una sinfonía y yo sólo tengo un estetoscopio para palparla.

El olor de la madera es el olor de una momia de carne dura.

Una flor en un florero es una mutilación boba.

Metimos en la vitrina de lo apreciable al roble y a la rosa, y dejamos en un estante alto, inaccesible y oscuro a un manojo de músculos y a una nariz…

el sueño de la almendra, por Alexander Percy Blake

Hoy cayó del árbol una almendra preciosa.

Estará viva durante siete meses, y comenzará un sueño progresivamente lisérgico, cada día más potente, cada día más concentrado.

A lo largo de este tiempo olvidará que es una almendra, y hasta descubrirá su nombre…

el tigre del fósforo, por Alexander Percy Blake

Un asiático obtuvo la esencia de un tigre y la encerró en un fósforo.

Cuando por la noche Virgo quiso encender una vela, una llama salvaje salió de la cerilla y le comió la cara.

El diorama, por Sir Alexander Percy Blake

Entonces atrapó a un castor, lo mató y lo embalsamó. Luego a otro, a otro y a siete más, dándoles luego igual tratamiento.

muur - by Alexander Percy Blake

El término muur significa muro en neerlandés.

Sugiere que ese formato debe ser leído como se leen múltiples inscripciones sobre una pared; de forma libre, sin orden pre asignado.

Un muur termina tocando un objeto invisible -como cualquier pieza literaria intenta-, pero lo hace como quien pinta puntos distantes sobre alguna cosa complicada. Imaginemos un elefante quieto dentro de una habitación gris, con escasa luz. Imaginemos que pintamos con un pincel larguísimo puntos blancos sobre su piel y sobre los muros de la habitación.

Sólo al moverse el animal, advertimos su forma y hasta su presencia.

Bueno, eso es un muur…

 

Cuadernos de Ambi-Sense, Alexander P. Blake

A continuación, el número único de los Cuadernos de Ambi-Sense.

Data de Noviembre de 2004, cosa que no significa nada más que lo significa; eso no los hace mejores ni peores.

Espero que disfruten de estos dos paisajes –paisajes, el ambi-sense jamás produce relatos-; ya me contarán que fotografías han sacado durante el recorrido…

Vuestro como habitualmente,

 

Sir Alexander P. Blake

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la cultura del blur - ernesto alegre

Cultura sharp.

Hace unos meses, leía la edición de la revista Monocle dedicada a Alemania: “Why the world needs the new Germans”, decía su tapa.

Aunque no explicitado de esta forma, lo que ese número se proponía era llegar hasta la molécula alemana, para definir su composición, su identidad última.

dejarse caer - ernesto alegre

Conozco poca gente que se deje caer, simplemente.

Sin cálculo, sin mirar dónde caería.

Ese es el rasgo que distingue a quienes se ponen a pensar sin tener la mínima idea de dónde irá a parar ese pensamiento. Entregarse a uno mismo. Ser enteramente franco al mirarse al espejo.

Pensar especulando que “eso es impensable”, “que lo otro es inconcebible”, es cosa de enanos mentales. Es confundir el salvarse corriendo de una fiera con un video de fitness, es confundir al intelectual con el que sale de shopping por los libros de filosofía.

Se acercan amenazantes las fiestas con la familia y las reuniones con nuestros compañeros de oficina. Poner excusas para no ir, ya no se usa; ahora está en boga dar motivos. Si usás alguno de estos 10, no sólo no tendrás que ir a esa fiesta próxima, sino que casi con toda seguridad, no volverás a ser invitado por esa gente nunca jamás.

El corcho (carente de brillantez visual, morfológica, auditiva, táctil), reprime la posibilidad de liberación del champagne. Es ajeno a él -es otra cosa, es de otro material- y ajeno también -es otra cosa, de otro material- a quien lo puso a presión en funciones.

Esclarecedor comprobar que el corcho y la policía se parecen mucho…

el paso decidido de lázaro

Pequeño tema hecho para el lanzamiento de uno de los wholeSOCIAL.

En cierta forma, la cultura se asemeja a una carrera de postas donde generaciones previas entregan todos sus logros a aquellas que las suceden.

Esto lo hacen vía la permanente repetición y circulación de lo objetos culturales: se ven, se escuchan y se aprenden una y otra vez los mismos contenidos en millones de piezas teatrales, del cine, televisivas, literarias, gráficas, plásticas, musicales, interactivas, sociales.

El personaje.

Vive en un libro escrito por Lewis Carroll una criatura escrita también por Lewis Carroll, cuyo nombre escrito es Humpty Dumpty. El libro es “A través del espejo y lo que Alicia encontró allí”, y es en cierta forma -al menos a mí así se me presenta- una visita al País de las Maravillas, pero con la mirada de quien ya estuvo en ese lugar y vuelve a él con mayor experiencia.

Humpty Dumpty es una perfecta metáfora de la soberbia, más exactamente de la forma intelectual del soberbio; el pecador triple que no sólo incurre en esa falta capital, sino también y simultáneamente, en la ignorancia y la imbecilidad.

Los biólogos llaman Efecto Baldwin a lo que le sucede a un comportamiento aprendido que, tras ser reiterado durante una cuantas generaciones, comienza a formar parte del bagaje genético de un animal.

Basado en este efecto es que reitero una y otra vez mi desprecio por lo vulgar -se presente esto bajo la forma y en el ámbito en que se presente-: aspiro a que mi descendiente número veintitrés sienta ese mismo desprecio de forma instintiva algún día, aún estando profundamente dormido…

Con la onda verificamos el efecto, aunque de manera muy acelerada; cuando a temprana edad reparamos en ella y la cultivamos desde adentro -se sabe positivamente que la onda jamás viene de afuera- llega un momento en que su existencia es irreprimible, ubicua, involuntaria y hemorrágica.

A todo esto está dedicada esta colección

 

Vuestro,

 

Sir Alexander Percy Blake

 

15 insights creativos sobre la cara BatHabit, unheralded insights
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