11 tips para no pasar desapercibido, por ernesto alegre

Usted ha llegado a ese punto en la vida en que piensa: “soy nada, nadie me conoce, básicamente no destaco”. Antes que nada querría que ya mismo comenzara a sentirse bien, y nada mejor para lograr esto que decirle que tiene usted toda la razón. La que siente es una sensación de vacuidad, ya que nada llena más el espíritu y brinda completa satisfacción que ser alguien sumamente eminente, famoso digamos. Aquí 11 consejos para comenzar a ser relevante en su entorno…

Hay batallas que aún siendo imposible ganarlas, el sólo hecho de darlas resulta en la ganancia de conocimiento. A veces por el proceso de prepararlas, otras por el acto mismo de perderlas.

cultura y realidad, por ernesto alegre

De la misma manera que tenemos tenedores, cucharas y cuchillos que son la contraforma de nuestros alimentos, tenemos tantas culturas como realidades estructurales a las que hacer frente: la cultura es el espacio negativo de la realidad.

Me encanta en relación a este tema la siguiente imagen: un hombre se acerca a un cadáver y le saca una máscara del rostro.

Es la cara del muerto lo más significativo para el vivo, y es la máscara la contraforma de esa cara; un modelo, un juguete, una explicación perdurable de la misma.

Segunda edición del juego creativo de definir una palabra con otra. Más información de su objeto en la primera edición de palabras de palabras.

palabras de palabras, por ernesto alegre

La idea que no cabe, por ernesto alegre

Es algo sabido, y realmente no aporto mucho al decirlo: hay ideas que encajan, ideas que no, ideas que se quedan cortas e ideas que se hacen a medida.

Estos no son por supuesto todos los tipos de ideas que se pueden construir; sólo algunas categorías que las tipifican en relación al contexto en el que se pretende hacerlas vivir.

Y están también las ideas que no caben, que vendrían a ser primas de las que no encajan, pero que no tienen vocación de patito feo o de oveja negra como éstas, sino más bien de presidentes de otra nación, de regentes de un espacio diferente.

Ante estas ideas, uno debe ser consciente de que lo que le espera no es sólo exponerla de forma clara, sino embaldosar primero el suelo donde piensa apoyarla, porque de no hacerlo, ésta correrá el riesgo de hundirse.

La idea que no cabe, es hija de la imaginación y no de la creatividad, y no puede ser juzgada -porque no puede ser pensada- desde la cabeza que representa la pequeña habitación incapaz de darle domicilio.

Las cosas que hacía Hendrix con su guitarra, el tamaño del éxito de los Beatles, la estructura en red y el primer símbolo de una cosa, fueron cada uno en su momento, ideas que no cupieron…

 

Las ideas son como los profilácticos en al menos cuatro aspectos:

1. Se tiene una -si son más mejor, por las dudas-, se usa y se tira.

Muy deprimente tener que usar un mismo dispositivo de estos dos veces.

2. Tienen siempre un propósito; puede éste ser bastante universal, pero siempre existe el propósito.

3. Las hay de todo tipo de calidades: tener una idea no significa tener una buena idea (muchas se pinchan al considerarlas en serio).

4. La mejor idea es aquella que logra su propósito sin ser percibida…

 

dejarse caer - ernesto alegre

Conozco poca gente que se deje caer, simplemente.

Sin cálculo, sin mirar dónde caería.

Ese es el rasgo que distingue a quienes se ponen a pensar sin tener la mínima idea de dónde irá a parar ese pensamiento. Entregarse a uno mismo. Ser enteramente franco al mirarse al espejo.

Pensar especulando que “eso es impensable”, “que lo otro es inconcebible”, es cosa de enanos mentales. Es confundir el salvarse corriendo de una fiera con un video de fitness, es confundir al intelectual con el que sale de shopping por los libros de filosofía.

El techo no es la creatividad más extrema; ese es el piso. El techo es la imaginación más aberrante…

El corcho (carente de brillantez visual, morfológica, auditiva, táctil), reprime la posibilidad de liberación del champagne. Es ajeno a él -es otra cosa, es de otro material- y ajeno también -es otra cosa, de otro material- a quien lo puso a presión en funciones.

Esclarecedor comprobar que el corcho y la policía se parecen mucho…

Que una persona piense (no crea, piense) que algo está bien y algo está mal, considerando el peso histórico de la moral, me resulta lógico.

Que dos personas piensen de la misma exacta forma sobre lo bueno y lo malo, ya comienza a hacerme ruido. Que lo hagan 3, 4, 5, 100 o 1000, me alarma.

Cuando veo que en realidad son millones, y que en lugar de pensarlo lo creen, me aterra.

Personalmente muero de miedo ante la concentración de moral…

Un buen epitafio para mi lápida: “Está aquí alguien que siempre pensó: ¿Cómo sería si no fuera como es?”

Dios está en todas partes -lo sabemos-, y eso incluye a Facebook, obviamente…

La realidad no nos es ajena en la medida en que la tomemos con la completud y unidad de nuestro ser.

Ahora cuando queremos sólo pensarla, ahí sí, nos es ajena, o lo que es lo mismo, incomprensible.

Tendemos a considerar a todo aquello que no somos nosotros mismos como a “otra cosa”, y nuestra “aproximación” a lo otro la realizamos con el pensamiento (me acerco a algo cuando lo pienso).

Al ser la realidad por un lado incomprensible -impensable- y por el otro al ser su comprensión de importancia vital, necesitamos de la interpretación de la misma.

Cuando algo no es comprensible, lo interpretamos. Esto nos sucede cuando un texto está en un idioma desconocido por nosotros o cuando estamos en un sitio que ignoramos; tanto la traducción de ese texto como el mapa de ese sitio, son interpretaciones necesarias para hacernos de esos objetos impensables.

Vuelvo al título de este pequeño artículo: todo lo incomprensible es interpretable, lo que no debemos perder jamás de vista es que cuando se da ese caso, lo que terminamos poseyendo es el modelo de la cosa y no la cosa misma…

 

El problema de los social media es que no son ni social, ni media.

no social: son individuales, son identitarios

no media: no son medios, son dinámicas. Específicamente dinámicas identitarias en contextos de interacción social.

 

Cada vez se habla más de “gamification“, como la aplicación de dinámicas de juego a procesos, productos y servicios en principio carentes de ellas.

El problema que creo que tiene este término, visto desde el castellano, es que se relaciona demasiado directamente, o tal vez solamente con el universo del juego.

El juego como tal, implica siempre la existencia de reglas, de normas, de un código que lo define y lo explica. Esto no es necesario en el resto del universo lúdico.

Lo lúdico excede -e incluye- al juego; algo puede ser lúdico sin que implique un juego en términos formales.

Las palabras hablan con palabras.

De esta manera, cada palabra puede decir muchas cosas, pero siempre algo con mayor peso, lo que representa su esencia.

Es un buen ejercicio creativo definir una palabra con otra; nos permite tocar aquello que está en su centro vital, aquello que de estar ausente, la vaciaría de significado.

El nombre de la palabra muerte, es muerte, pero ella nos dice: “soledad”.

Aquí, lo que nos dicen algunas parabras comunes…

 

La masiva mayoría de nuestra inteligencia es antigua; sólo una ínfima porción es lógica en términos estrictos, y muchas veces únicamente la usamos para explicar o justificar a la primera, que es la que realmente manda (en términos de definir decisiones).

15 insights creativos sobre la cara BatHabit, unheralded insights
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