La locura de la inspiración, por ernesto alegre
Me sorprendería muchísimo que hoy, ante la declaración de una enfermedad, el enfermo inteligente -señalo de nuevo: inteligente– le ofreciera un sacrificio a Asclepio, el dios griego de la medicina.
Lo más probable es que esta persona recurra a un médico.

La idea que no cabe, por ernesto alegre

Es algo sabido, y realmente no aporto mucho al decirlo: hay ideas que encajan, ideas que no, ideas que se quedan cortas e ideas que se hacen a medida.

Estos no son por supuesto todos los tipos de ideas que se pueden construir; sólo algunas categorías que las tipifican en relación al contexto en el que se pretende hacerlas vivir.

Y están también las ideas que no caben, que vendrían a ser primas de las que no encajan, pero que no tienen vocación de patito feo o de oveja negra como éstas, sino más bien de presidentes de otra nación, de regentes de un espacio diferente.

Ante estas ideas, uno debe ser consciente de que lo que le espera no es sólo exponerla de forma clara, sino embaldosar primero el suelo donde piensa apoyarla, porque de no hacerlo, ésta correrá el riesgo de hundirse.

La idea que no cabe, es hija de la imaginación y no de la creatividad, y no puede ser juzgada -porque no puede ser pensada- desde la cabeza que representa la pequeña habitación incapaz de darle domicilio.

Las cosas que hacía Hendrix con su guitarra, el tamaño del éxito de los Beatles, la estructura en red y el primer símbolo de una cosa, fueron cada uno en su momento, ideas que no cupieron…

 

canon y disrupción - ernesto alegre

El avance* no está en el canon, tanto como el subir la escalera no está en los escalones ni en el pasamanos. El avance está en la imaginación de la noción de “arriba”, en el talento y el coraje de subir.

El techo no es la creatividad más extrema; ese es el piso. El techo es la imaginación más aberrante…

Sobretodo las dos primeras operaciones descriptas gráficamente aquí arriba, forman parte de la realidad de los creativos. Si consideramos a una idea como a una conexión entre cosas, cuanto más distantes y ajenas esas cosas, más sorprendente y novedosa resultará su conexión.

En cierta forma, la cultura se asemeja a una carrera de postas donde generaciones previas entregan todos sus logros a aquellas que las suceden.

Esto lo hacen vía la permanente repetición y circulación de lo objetos culturales: se ven, se escuchan y se aprenden una y otra vez los mismos contenidos en millones de piezas teatrales, del cine, televisivas, literarias, gráficas, plásticas, musicales, interactivas, sociales.

Las palabras hablan con palabras.

De esta manera, cada palabra puede decir muchas cosas, pero siempre algo con mayor peso, lo que representa su esencia.

Es un buen ejercicio creativo definir una palabra con otra; nos permite tocar aquello que está en su centro vital, aquello que de estar ausente, la vaciaría de significado.

El nombre de la palabra muerte, es muerte, pero ella nos dice: “soledad”.

Aquí, lo que nos dicen algunas parabras comunes…

 

Es habitual confundir creatividad con imaginación, términos muchas veces considerados sinónimos.

La creatividad es el acto de conectar de forma alternativa cosas ya inventadas, cosas existentes en el momento del acto creativo.

La imaginación, a diferencia de la primera, lo que hace es inventar cosas que no existen y que más tarde podrán ser utilizadas o no como elementos por la creatividad.