la industria del vínculo

By in bodybag, social fiction on July 3, 2011

Madrid, 22 de Mayo de 2014.

 

Los tres lanzamientos más importantes de las últimas dos semanas, parecen señalar que finalmente la llamada “industria del vínculo” comienza a consolidarse.

Hasta ahora la única compañía que se hallaba en este sector -y que ha sentado las bases y los primeros estándares del mismo- era la canadiense Smart Bond, quien en Marzo de este año presentó en sociedad el concepto “Bondtent”.

Según Juliet Chandler, vicepresidente de desarrollo de producto, “Bondtent representa una verdadera revolución en el mundo del contenido.

Tradicionalmente, éste se encontraba estructurado en torno de ejes semánticos y sintácticos; lo que importaba cuando leíamos un libro o veíamos una película era básicamente de qué se trataba y cómo se contaba.

A ese contenido lo llamamos ‘topic centric’ o ‘enfocado en el tema’ del que trata.

Luego apareció el ‘contenido identitario’, un tipo de contenido que los usuarios producían o sólo distribuían con el objeto de definir su identidad en medios sociales. Si bien comenzaba a hablar de quien estaba detrás de él, lo cierto es que no se había generado de acuerdo a ejes afectivos; seguía siendo ‘topic centric’.

En cambio la idea de Bondtent, lleva todo mucho más allá: es ni más ni menos que ‘vínculo transformado en contenido’. Nosotros no creamos artículos sobre surf, ni recetas de cocina, sino una identidad sintética llamada Carlos o Lucía que le cuenta esa técnica para cuidar la tabla o ese truco para montar la nata a cada usuario de forma diferente, basándose en el vínculo que establece con él.

Los usuarios ya no buscan contenido, sino un ‘amigo que sepa sobre algo que a ellos les interesa’”.

 

Friendset.

En esta misma línea que creara Smart Bond, uno de los lanzamientos que nos ocupan hoy es el de la compañía Friendly Content. Se trata del mismo concepto, pero pensado desde la perspectiva del grupo más que de la óptica individual.

El director comercial de Friendly Content, Erik Diehl, nos cuenta desde New York las claves de Friendset, su nuevo producto: “Friendset continúa la tendencia de los contenidos de vínculo, pero llevándolos a un nivel grupal; lo que el usuario adquiere no es un amigo que le cuente sobre su esfera de interés, sino todo un grupo de amigos que lo involucra directamente en un determinado mundo.

De esta forma, si lo que te interesa es el cine independiente japonés o el jazz de las big bands, compras todo un grupo de amigos especialistas en la materia, cada uno con sus opiniones y matices. Dentro de ese grupo pueden darse diferencias y hasta polémicas, siempre pensadas a partir del vínculo que cada integrante construye con el usuario.

Las identidades siguen siendo sintéticas, basadas en soft, pero la propia dinámica del grupo, permite llegar a niveles de naturalidad sin precedentes…”

 

Never-ending Me.

La segunda presentación corrió por parte de la empresa británica Gilmour Four, y apunta en una dirección totalmente diferente: el mantenimiento del vínculo con el otro “pase lo que pase”.

Atkin Toulson, portavoz de la compañía y quien en los últimos días estuviera a diario en informativos de la BBC y Sky News rodeado de polémica, se ha hecho unos minutos para comentarnos de qué va el nuevo producto.

Never-ending Me es un servicio que nos permite acceder, de cara a los demás, al estado de permanente conciencia, y llegado el momento y la decisión del usuario, a lo más parecido a la inmortalidad que conocemos.

El usuario paga una cuota mensual de entre 2 y 4 libras, y luego del período de carencia que dependiendo del usuario puede extenderse desde los 6 meses al año, su identidad comienza una socialización sin límite en el tiempo.

Por ahora, los usuarios optan mayoritariamente por el paquete de socialización en períodos de inactividad personal, sobretodo en vacaciones largas.

Nuestro soft aprende la identidad del usuario durante el período de carencia y genera un perfil social activo, que incluye una muy detallada definición de conocimientos, inquietudes y formas de diálogo de quien accede a Never-ending Me. De esta forma, cuando el usuario no está disponible -ya sea por estar ausente en viajes prolongados o por fallecimiento- nuestro perfil sintético lo remplaza sin que su grupo de pertenencia lo note”.

 

S, L & C.

El tercer lanzamiento del momento lo constituye Acquaintances, de la firma Share, Like & Comment, presente en Londres y Madrid.

Es precisamente el director de relaciones públicas de la filial en Madrid, Ricardo Covas, quien nos habla de esta nueva propuesta: “Acquaintances (“conocidos” en inglés) son una serie de identidades basadas en software que el usuario contrata para que formen parte de su grupo de amigos.

No se trata de obtener vínculos fuertes con este producto, sino sólo un grupo de conocidos que nos conecten con nuestros clusters de interés, conformados por otros usuarios reales.

Este producto está representando una revolución en el mundo del empleo, ya que nuestro acquaintance nos conecta con el grupo de interés preciso a la hora de colocarnos profesionalmente.

Por otra parte, es este tipo de identidad la más idónea para distribuir aquel contenido que generamos, entre aquellos a quienes realmente les interesa”.

 

Como todo en la vida, la emergente industria del vínculo tiene sus detractores y sus defensores; mientras los primeros apuntan a que ya nunca más sabrás si es que hay alguien del otro lado, los segundos se entusiasman con la idea de que las relaciones entre personas serán más sinceras que nunca: si lo que te mueve es un interés específico, nada mejor que un vínculo comprado…

 

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