viaje al interior de una caja de herramientas

By in bannerhead on February 16, 2010

Precaución: la palabra “Google” figurará en el presente artículo unas 18 veces -sin contar la que pasó-; si ésta le produjera alguna molestia o acelerara su ritmo cardíaco, por favor no siga leyendo.

 

Ayer quise integrar Google Latitude a mi página de iGoogle y caí sin proponérmelo en el submundo Google, que más que un submundo es una caja de herramientas.

Mi idea era simplemente comprobar cuántos de mis contactos en España usan efectivamente Google Latitude, pero como en la vida de una persona que sufre trastorno por déficit de atención con hiperactividad (tal vez mi caso) una cosa lleva a la otra y a la otra y a la otra, terminé experimentando un pequeño Google tour.

De Google Latitude pasé a iGoogle, desde allí salté a Google Sets, compuse un par de búsquedas y me fui a Google Buzz, donde actualicé el status. De Google Buzz volví a iGoogle, limpié un poco uno de mis Gmails y culminé la ronda en Google Académico, donde busqué algún material sobre Peter Sloterdijk.

Lo que quiero contarles no es esta serie de pequeñas acciones que desempeñé en el entorno Google, sino la permanente sensación de estar dentro de una caja de herramientas; eso es Google: herramientas.

No es función por sobre la forma, sino solamente función. Google no ha hecho jamás -o le ha salido fatalmente mal- el mínimo esfuerzo por ser humano, por tener piel.

Son toda sus interfaces completamente frías y áridas, imposibles de transformar en algo acogedor, en algo tuyo.

Tal vez esa pretensión de ser Dios lo ha hecho lejano y no-humano.

Vuelvo a la idea central: Google es un manojo de herramientas metidas en una caja básica de metal llamada Google, pensada por desarrolladores para que sea útil, para que sirva, para que convenga.

Lejos está de poder albergar conceptos como los de comunidad -y no me digan que tiene Orkut, porque es horrible- flujo, sucesos, contenido, interés, cualquier tipo de “movida que no sirva estrictamente para algo”…

Alguna vez leí que las búsquedas en tiempo real de Twitter ponían un poquitín en jaque a Google porque pertenecían a un modelo de web que él no comprendía, es decir, una web no basada en sites sino en flujo. Creo que su problema es más profundo todavía: aún basada su mentalidad en lugares fijos, es incapaz de generar empatía, de generar un sitio donde estar confortablemente aún cuando vaya porque es útil…

 

¿Algo que comentar?