la tendencia al no-lugar

By in bodybag, CLUSTERdam on January 1, 2010

Hace mucho, mucho tiempo (no podría precisar en cuál de los 7 días de la creación, pero fue sin dudas antes de Adán y Eva) se celebró el matrimonio entre tiempo y espacio.

Ambos tuvieron, como puede comprobarse, una numerosa progenie de siameses a lo largo de los siglos y por todo lo ancho del mundo, de manera que hemos ido conociendo entidades como “aquí y ahora”, “allí después”, “ahí antes” y muchas más.

Pero como sucede con una numerosa cantidad de matrimonios, este también llegó a su fin, dando como último descendiente -inmediatamente antes del divorcio y tal vez como causa del mismo- a un “ahora” sin siamés, a un “ahora” sin “aquí”, “allí” ni “ahí”; sólo “ahora”.

Y esto mismo es lo que está sucediendo “ahora” mismo en los social media: el divorcio entre tiempo y espacio.

Algunos prefieren evitar toda esta digresión con la que he comenzado y decir, simplemente, “estamos en el reinado del real time”; yo escogí el otro camino, el de la digresión, primero porque tiene cierta gracia y segundo porque nos permite apreciar mejor el corazón del asunto.

Cada minuto que pasa se hace más evidente que el “ahora” es un eje, un marco, una matriz progresivamente más gravitante y más convocante; en social media, si algo pasa, pasa ahora.

Durante 2009 todas las plataformas sociales optimizaron sus estructuras para ajustarse a la presencia más cercana y concreta del presente, es decir, al ahora. Twitter popularizó el search en tiempo real con la presencia del campo de búsqueda integrada en la interface de cada perfil, transformó las hashtags en enlaces, Bing y Google se acercaron a Twitter cerrando acuerdos para indexar su contenido, Windows Live integró los status de Myspace, Facebook añadió el botón de “Me gusta” y Google presentó su Wave. Y esto sólo para decirlo de foma sintética…

Hace unas semanas salí a la calle a preguntarle a chicos de hasta 17 años acerca de su uso de la web social, y algo que saltó casi inmediatamente a la vista es que el ahora se transformó en algo mandatorio: al indagar sobre qué cosas descargaban y desde dónde en referencia a la música (yo preguntaba con la presunción del BitTorrent en mente), la respuesta fue. “¿Descargar?, no, uso Spotify”; es decir, ¿Para qué esperar a que algo se baje si puedo tenerlo ahora en forma de flujo?

Y es esta última palabra la que se impone a la hora de hablar de real time, de ambient media, de la tendencia de los medios digitales en general y de los medios sociales en particular: flujo.

Es este el marco y los elementos que tal vez cambien la forma de pensar, desarrollar y experimentar la web; una serie de unidades en tiempo real distribuidos en forma de flujo.

Mucha gente tiene su cuenta de Twitter, pero casi nadie “va a Twitter” a experimentarlo. Esto es así porque Twitter está donde el usuario está y en ningún lugar en particular.

Lo que quiero decir es que muy posiblemente estemos yendo hacia una web que no esté más basada en sites, en “lugares”, en “espacios” a los que hay que “ir”. Una web en donde tiempo y espacio están divorciados, en donde el tiempo es real y el espacio tácito.

De la misma forma en que Google debió hacer un esfuerzo para comprender el “real time search” -básicamente porque Google viene de un modelo de web basado en sites, es decir, “para que él encuentre cosas, esas cosas deben estar en algún lugar” y real time es flujo antes que sitio- de esa misma forma, creo que a todos nos beneficiaría comprender el trasfondo de esta tendencia al no-lugar.

En síntesis, el real time, el ahora, el ambient media, son sólo un punto más de detalle; un paso más de los medios en su mimesis del flujo continuo de la realidad. Porque la realidad nos rodea, es en tiempo real y está sucediendo ahora.

 

¿Algo que comentar?

15 insights creativos sobre la cara BatHabit, unheralded insights
Hello. Add your message here.