Otras morfologías - ernesto alegre

La naturaleza de la forma no es solo visual. Podemos pensar en una morfología táctil, en una olfativa, en una auditiva, en formas del gusto. Podemos incluso concebir morfologías abstractas. En relación a las vinculadas con sentidos clásicos, no debemos confundir forma con textura, por ejemplo, ni forma con otro tipo de estímulo dentro de cada aparato de percepción (quiero decir, sentido). Ni amarillo, ni áspero, ni acre, ni dulce ni agudo son formas; pero el amarillo y lo áspero y lo acre y lo dulce y lo agudo, tienen su morfología. ¿Cuál es la forma del azul? ¿cuál la de lo amargo? Estas son buenas preguntas, y haríamos genial en intentar responderlas… “la forma de la disonancia”, “la forma de la transparencia”…

un animal gigante despierta - ernesto alegre

Cuando veo las manifestaciones que terminan inexorablemente en batallas, la sociedad me da terror como lo haría un animal enorme y bobo que ha estado dormido todo el tiempo, y despierta con hambre. La sociedad hoy equivale a un adolescente a quien de la noche a la mañana se lo manda a vivir solo y a hacerse cargo de su vida integralmente. Pensará en la comida cuando tenga hambre y en ganar dinero cuando tenga que pagar por algo. Hemos pasado de la sociedad con jefes y padres, a una sociedad sin cabeza y solo con dueños. Si esto es una transición a la madurez social progresiva, bienvenidos la incertidumbre y el miedo pasajeros, pero entendamos que hay que construir los mecanismos que nos permitan desarrollar esa madurez distribuida. Solo prendiendo fuego, una vez que ceda la rabia y se apague la ira, veremos que todo son cenizas y que siguen allí esas cosas que motivaron a salir a romper lo que había. Si ese momento no es puente hacia otra situación, puede que estemos peor que antes.

la perversión UR del diseño - ernesto alegre

El diseño, no importa de qué diseño hablemos ni de qué tipo de pieza ese diseño esté diseñando, demanda estilizar, tomar críticamente decisiones en dos planos: el estético y el funcional. En ambos el diseñador debe definir qué camino tomar, qué elementos, estructuras, dinámicas y procedimientos incluye y cuáles elimina. Su objetivo es la perfección tanto en la forma como en la función, y la búsqueda de la perfección ejerce una presión que expulsa de la pieza cualquier elemento que no contribuya 100% al plan de diseño, sea ese elemento morfológico o funcional. Al diseño no le importa la verdad, le importa solo la perfección por eso crea piezas que intentan acercarse a ella, aunque esto signifique alejarse de la verdad. Por este motivo en muchas circunstancias, que algo “esté diseñado” es sinónimo de escasa credibilidad, ya que no es “de verdad”.