el aporte de los ultras - ernesto alegre

La verdad es que no me resultan válidos, la enorme mayoría de las veces, los argumentos radicales. Y tampoco me resulta válido considerar que no sirven de nada. Siendo un poco menos general, diría que en una disciplina sí que es genial la radicalidad: en la ideación con fines de creación (ya sea innovación, creatividad o imaginación) allí sí que desafiar el límite es necesario. También diría que las posturas de extremo son particularmente inimplementables cuando se trata de situaciones sociales. Pero aún así, en este último caso, están lejos de ser inútiles.