las 10 manzanas, por Ernesto Alegre
La idea de la manzana podrida.
Una persona va al mercado y compra 10 manzanas, que luego lleva a su casa.
Como hace habitualmente, las pone en un bowl y sigue con su vida.
A los cinco días, al ir por un cuchillo a la cocina, se encuentra con las manzanas y se dispone a comer una.
Allí comprueba que tres de ellas estaban en mal estado: una definitivamente podrida, otra casi igual y la tercera sólo en parte.
Separa a las tres inmediatamente, sobretodo para que no “pudran al resto”, las tira, toma una cuarta para comérsela, el cuchillo que iba ido a buscar, y en otros cinco días se olvida de las manzanas.
Cuando eventualmente vuelve por una, nota que otras ya estaban en mal estado y la historia se muerde la cola formando un bucle.

la sombra creciente y la sombra menguante, por ernesto alegre

Nazi él, nazis ellos, nazis nosotros, nazi yo. Cuando vivía en Buenos Aires, era socio del Goethe Institut. Casi todas las semanas pasaba al menos por su biblioteca en Corrientes al 300, y me empapaba de una cultura lejana, al menos en una Argentina -por aquellos años- cada vez más norteamericanizada. Y fue gracias a este hábito que tomé contacto con lo que experimentó la sociedad alemana luego de la segunda guerra mundial. Me refiero específicamente a cómo se pensó el límite de la responsabilidad de todo lo que había sucedido, provocado por el Tercer Reich en Alemania y en el resto de Europa.