Las acciones reverberan. Hacer algo, lo que sea, no solo produce ese algo que se hace sino también una modificación en la identidad de quien lo hace: ahora soy también el que hizo eso. Además de esa variación en la identidad -las más de las veces sutil, casi imperceptible-, también se produce un cambio de posición: nos hemos movido en alguna dirección, poco o mucho, pero ya no estamos en el mismo lugar que antes de haber hecho eso que hicimos. Componer, escribir, delatar, viajar y mentir, cambian en algo o en mucho a quien las performa, y también dejan a esa persona en otro sitio. Algunos ejemplos servirán para transmitir mejor esta idea: