por qué soy como soy - Alexander Percy Blake

Por algún motivo que está en un estante muy por encima de mi cociente intelectual, muchas personas creemos, incluso aseguramos, que “nos pasan cosas”. Realmente dudo que las cosas “pasen”, y mucho menos que “nos pasen” a nosotros: sospecho que las cosas no nos toman en cuenta -poniéndome radical hasta diría que las cosas no piensan ni nos perciben siquiera-, y que la explicación de aquello que vivimos y experimentamos debe “pasar” por otro lado…

Las acciones reverberan. Hacer algo, lo que sea, no solo produce ese algo que se hace sino también una modificación en la identidad de quien lo hace: ahora soy también el que hizo eso. Además de esa variación en la identidad -las más de las veces sutil, casi imperceptible-, también se produce un cambio de posición: nos hemos movido en alguna dirección, poco o mucho, pero ya no estamos en el mismo lugar que antes de haber hecho eso que hicimos. Componer, escribir, delatar, viajar y mentir, cambian en algo o en mucho a quien las performa, y también dejan a esa persona en otro sitio. Algunos ejemplos servirán para transmitir mejor esta idea: