las 10 manzanas, por Ernesto Alegre
La idea de la manzana podrida.
Una persona va al mercado y compra 10 manzanas, que luego lleva a su casa.
Como hace habitualmente, las pone en un bowl y sigue con su vida.
A los cinco días, al ir por un cuchillo a la cocina, se encuentra con las manzanas y se dispone a comer una.
Allí comprueba que tres de ellas estaban en mal estado: una definitivamente podrida, otra casi igual y la tercera sólo en parte.
Separa a las tres inmediatamente, sobretodo para que no “pudran al resto”, las tira, toma una cuarta para comérsela, el cuchillo que iba ido a buscar, y en otros cinco días se olvida de las manzanas.
Cuando eventualmente vuelve por una, nota que otras ya estaban en mal estado y la historia se muerde la cola formando un bucle.